INICIA UNA CONVERSACIÓN

Cuéntanos qué está cambiando.

No hace falta que vengas con la respuesta. Cuéntanos qué está cambiando en la empresa, qué decisión hay que tomar o en qué aspectos el crecimiento se está volviendo más complicado.

Podemos ayudarte a decidir si lo mejor es empezar por un diagnóstico, una capacidad específica, un compromiso estratégico más amplio o, simplemente, una charla.

EMPIEZA POR LA SITUACIÓN

No hace falta que sepas qué servicio necesitas.

01 ¿Qué ha cambiado?
¿Qué ha cambiado en el negocio o en el mercado?

02 ¿Qué decisión tienes que tomar?
¿Qué es lo que intentas decidir o entender?

03 ¿Qué has probado?
¿Qué acciones o hipótesis se han comprobado ya?

04 ¿Es muy urgente?
¿Qué pasa si se retrasa la decisión?

05 ¿Qué tipo de apoyo te podría ayudar?
¿Asesoramiento, arquitectura, liderazgo, ejecución o aún no lo tienes claro?

INICIA UNA CONVERSACIÓN

Cuéntanos qué pasa. Sé breve.

Bastan dos o tres frases claras para empezar. Lo que nos interesa es conocer la situación de la empresa, no un informe muy pulido.

Lo mejor es empezar por ver qué ha cambiado y qué decisión tienes que tomar ahora.

CONTEXTO ÚTIL

Qué conviene incluir.

Revisado por el fundador desde el primer mensaje.

Maksym Myroshnyk, fundador y director general, revisa tu briefing inicial antes de proponer una reunión, un diagnóstico o el alcance del proyecto.

¿QUÉ PASA AHORA?

Una primera conversación útil debería aclarar las dudas.

Analizamos la situación antes de decidir si conviene celebrar una reunión, hacer un diagnóstico o dar una respuesta más específica.

01. Analizamos la situación

02. Identificamos la verdadera pregunta

03. Decidimos si podemos ayudarte

04. Te sugerimos por dónde empezar

05. Tú decides si quieres seguir adelante

No hace falta que prepares una presentación antes de hablar con nosotros.

Si la situación sigue siendo complicada, eso ya es una información útil. El primer paso suele ser aclarar qué es lo que realmente hay que investigar o decidir.

Situación antes de la intervención.
Claridad antes que alcance.
Sin tono automático.

Una conversación no tiene por qué convertirse en un proyecto.

A veces, el siguiente paso adecuado es una evaluación diagnóstica. Otras veces es una pregunta concreta, acudir a otro especialista, recabar más datos internos o, simplemente, no emprender ningún proyecto de inmediato.

Preferimos dejarlo claro desde el principio antes que forzar la situación en un servicio que no encaja.

CÓMO EMPEZAR

El punto de partida depende de lo clara que esté ya la pregunta.

No hace falta que elijas a la perfección. La primera conversación puede encauzar la situación hacia el nivel adecuado de trabajo.

Cuando la situación de la empresa está clara, pero no se sabe bien cuál es la verdadera limitación, oportunidad o prioridad.

Empieza con un diagnóstico

Cuando los responsables ya saben exactamente qué hay que investigar o decidir.

Empieza con una pregunta concreta

Cuando la decisión está clara y la empresa necesita una estructura, liderazgo o capacidad de ejecución en torno a ella.

Empieza con una colaboración estratégica

No nos cuesta nada decir cuando no somos la opción adecuada.

Para que una relación de trabajo funcione bien, hace falta un problema que podamos ayudar a resolver de verdad, suficiente contexto para pensar con claridad y la disposición a dejar que los datos pongan en duda la hipótesis inicial.

Si la mejor opción es otro especialista, un equipo interno o no hacer ningún proyecto externo, te lo diremos.

EMPIEZA POR LO QUE ESTÁ CAMBIANDO

No hace falta que sepas la respuesta antes de empezar la conversación.

Cuéntanos qué está cambiando, qué decisión hay que tomar o en qué aspectos el negocio se está volviendo más complicado. Podemos empezar por ahí.

¿Prefieres que te lo explique con claridad y de forma estructurada primero?

El diagnóstico MAXPRIMACY analiza la demanda, la competencia, el posicionamiento, la visibilidad y la estructura comercial para identificar qué es lo que hay que priorizar a continuación.