La mayoría de las empresas no tienen, ante todo, un problema de ejecución. Tienen un problema de diagnóstico.
El diagnóstico MAXPRIMACY analiza la demanda, la competencia, el posicionamiento, la visibilidad y la estructura comercial para identificar qué es lo que realmente está frenando el progreso, dónde pueden existir oportunidades significativas y a qué hay que dar prioridad a continuación.
01 Demanda
: ¿Dónde hay oportunidades comercialmente interesantes?
02 Competencia
: ¿Quién está ganando terreno y por qué?
03 Posicionamiento
¿Por qué debería elegirte el mercado?
04 Visibilidad
¿En qué aspectos te están pasando por alto?
05 Arquitectura del crecimiento
¿En qué momento la demanda deja de ser valor?
Las auditorías suelen empezar por un ámbito concreto y terminar con una lista de aspectos que se pueden mejorar en ese ámbito. Un diagnóstico parte de la situación de la empresa y se pregunta qué explicación encaja mejor con los datos.
El objetivo no es hacer la lista más larga posible de cuestiones. Se trata de identificar los pocos hallazgos que deberían influir de manera significativa en la próxima decisión.
El diagnóstico analiza las dimensiones interrelacionadas que suelen determinar si una empresa es capaz de crear, captar y consolidar una ventaja competitiva.
¿Dónde hay una demanda que tenga sentido desde el punto de vista comercial, cómo está estructurada y qué oportunidades merecen nuestra atención?
Demanda¿Quién está captando la demanda, qué posiciones competitivas se están fortaleciendo y dónde siguen existiendo brechas significativas?
Competición¿Es la empresa relevante, se distingue del resto y cuenta con pruebas suficientes que la respalden para crear una base más sólida a la hora de elegir?
Posicionamiento¿Se conoce, se entiende y se valora la empresa allí donde el mercado busca, compara y decide?
Visibilidad¿Funcionan las ofertas, las páginas, la captación, la conversión, las ventas y la medición como un sistema comercial integrado?
Arquitectura de crecimientoPuede que varias explicaciones parezcan razonables al mismo tiempo. La clave está en determinar cuál de ellas cuenta con las pruebas más sólidas y tiene mayores repercusiones comerciales.
Las preguntas concretas varían según la situación, pero la lógica de la decisión sigue siendo la misma.
El diagnóstico no sirve para demostrar que la hipótesis de gestión inicial sea correcta. Su valor radica en mejorar la decisión.
No todas las preguntas requieren el mismo nivel de profundidad. A menudo, una limitación evidente se puede evaluar con un diagnóstico específico. En cambio, una decisión estratégica con importantes repercusiones puede requerir una base empírica más amplia.
Una evaluación específica para situaciones en las que el problema empresarial es evidente, pero la limitación o prioridad subyacente no está clara.
MAXPRIMACY DiagnósticoUn análisis más exhaustivo para una expansión, un reposicionamiento, un lanzamiento, la presión de la competencia u otra decisión en la que equivocarse en las hipótesis te saldría caro.
Diagnóstico estratégico de mercadoPara una pregunta bien definida a la que se pueda responder sin tener que analizar todo el sistema de mercado.
Pregunta diagnóstica concretaCuando hay pruebas lo suficientemente sólidas como para pasar directamente del diagnóstico al diseño del sistema comercial necesario.
Diagnóstico + ArquitecturaPara empresas que necesitan ayuda para aplicar la estructura de prioridades en la toma de decisiones y la ejecución a nivel interno.
Diagnóstico + Apoyo al liderazgoLos resultados se plasman en un «mapa de prioridades» para que los responsables puedan distinguir entre las limitaciones urgentes y las oportunidades futuras, las apuestas estratégicas, los aspectos que hay que vigilar y las tareas que, por ahora, no deberían recibir recursos.
Esto evita que el diagnóstico se convierta en una simple lista de problemas sin un orden de actuación.
Un buen diagnóstico puede aportar valor al mostrar no solo qué hay que hacer, sino también de qué cosas la empresa puede dejar de preocuparse por ahora sin ningún problema.
Los resultados concretos dependen de la pregunta y del nivel de detalle que se necesite. El objetivo es que los responsables tengan una visión más clara de la situación actual, las limitaciones, las oportunidades y el siguiente paso a dar.
Los resultados están estructurados de tal forma que puedan servir de guía a los equipos internos, a especialistas externos o a un proyecto posterior de MAXPRIMACY.
Cuando resulte útil, el diagnóstico también puede incluir uno o varios mapas MAXPRIMACY cuando un marco de decisión visual mejore notablemente la claridad.
El diagnóstico no es una forma de obligar a la empresa a contratar más servicios de MAXPRIMACY. Puedes usar los resultados internamente, pasárselos a los especialistas con los que ya cuentas o pedirle a otro equipo que se encargue de las prioridades.
Nuestra función es mejorar la calidad de la decisión, no hacer que el diagnóstico dependa de quién lo lleve a cabo.
Si la mejor decisión es posponer un rediseño, evitar un nuevo canal, reducir el alcance, comprobar primero una hipótesis o detener por completo una iniciativa, el diagnóstico debería poder indicarlo.
Un diagnóstico útil no tiene por qué suponer más trabajo. Lo que tiene que hacer es mejorar la decisión.
El diagnóstico empieza por lo que ha cambiado, qué decisión se está volviendo difícil o dónde cree el equipo directivo que se está perdiendo valor. Después, analizamos las explicaciones que podrían cambiar de forma significativa el siguiente paso.
Una pregunta concreta debe seguir siendo concreta. Una decisión importante para el mercado puede requerir más datos. Adaptamos la profundidad del trabajo a las consecuencias y la incertidumbre de la decisión.
Claridad antes de invertir.
Pruebas antes de prescribir.
Prioridad antes que la acción.
Cuéntanos qué ha cambiado, qué decisión hay que tomar o en qué aspectos el crecimiento se está volviendo más difícil. No hace falta que vengas con el diagnóstico ya hecho.
Cuéntanos cuál es la situación, qué decisión estás barajando y qué es lo que ya sabes. Así podremos determinar si lo mejor es empezar con un diagnóstico específico, un diagnóstico estratégico de mercado o un proyecto más concreto centrado en una capacidad concreta.