El posicionamiento no es un eslogan. Es una decisión comercial sobre dónde debe competir la empresa, por qué deben elegirla y qué comparación quiere que hagan los clientes.
MAXPRIMACY conecta la demanda, la competencia, la relevancia para el cliente, la diferenciación y la estructura de la categoría para crear posicionamientos más claros, más creíbles y más difíciles de contrarrestar.
01 Relevancia
¿Le importa al cliente ese puesto?
02 ¿En qué os diferenciáis
? ¿Hay alguna razón de peso para elegiros a vosotros?
03 Pruebas
¿Puede la empresa respaldar su postura con pruebas?
04 Categoría
: ¿Con qué deberían compararte los clientes?
05 Enfoque
: ¿Qué es lo que la empresa debería evitar hacer a propósito?
Más tráfico, publicidad, contenido o relaciones públicas pueden aumentar la visibilidad. Pero si los clientes siguen sin entender por qué la empresa es diferente, una mayor visibilidad puede que simplemente exponga esa misma ambigüedad a más gente.
El posicionamiento debería definir lo que la empresa quiere que el mercado recuerde antes de que la promoción intente potenciarlo.
Analizamos qué es lo que valoran los clientes, dónde se concentran los competidores, qué diferencias son creíbles y qué estructura de categorías ofrece a la empresa una base más sólida para la elección.
Entender cuál es la posición actual de la empresa en el mercado y cómo es probable que los clientes interpreten esa posición.
Posición en el mercadoIdentifica qué problemas, resultados, riesgos y prioridades son realmente importantes para los clientes que la empresa quiere atraer.
Relevancia para el clienteBusca diferencias que los clientes valoren, que la empresa pueda demostrar y que la competencia no pueda contrarrestar fácilmente.
DiferenciaciónAclara con qué deberían comparar los clientes a la empresa y en qué aspectos la lógica de categorías puede suponer una ventaja.
Estrategia de categoríaOrganiza los productos y servicios de manera que la oferta comercial refuerce la posición de mercado que se persigue.
Arquitectura de la ofertaEl «Mapa de posicionamiento» es un marco de MAXPRIMACY que sirve para estructurar las relaciones entre la empresa, sus competidores y las prioridades de los clientes.
El objetivo no es inventarte un mensaje ingenioso. Se trata de identificar una postura que tenga valor comercial, sea coherente desde el punto de vista estratégico y esté respaldada por datos.
El mapa ayuda a ver dónde hay mucha competencia con ofertas similares y dónde una empresa podría tener más posibilidades de que la elijan.
Las empresas suelen describirse a sí mismas con las mismas palabras: calidad, innovación, experiencia, fiabilidad, trato personalizado. Puede que todo eso sea cierto, pero por sí solo rara vez les ayuda a conseguir una ventaja competitiva.
Una posición sólida tiene que ser algo más que una simple afirmación que a la empresa le gusta hacer. Los clientes deberían poder ver por qué es cierto a través de la oferta, la experiencia, los conocimientos, los resultados, la autoridad y el modelo operativo.
Que sea relevante para los clientes.
Visible en la empresa.
Difícil de contrarrestar.
Los clientes evalúan a las empresas según categorías mentales. La categoría influye en qué competidores parecen relevantes, qué expectativas se aplican y qué diferencias parecen importantes.
La estrategia de categoría se pregunta si la comparación actual ayuda a la empresa o la deja atrapada en un marco de mercado saturado y en el que los productos se han convertido en meras mercancías.
Crear o replantear una categoría solo sirve de algo cuando facilita la comprensión por parte del cliente y refuerza el posicionamiento comercial.
El «Mapa de oportunidades por categoría» relaciona la demanda de los clientes, la densidad de la competencia, las expectativas de la categoría y los puntos fuertes de la empresa para determinar si un enfoque competitivo diferente podría generar una mejor posición.
El posicionamiento gana en credibilidad cuando la propia oferta comercial refleja la estrategia. Los productos y servicios deberían ayudar a los clientes a entender qué es lo que mejor hace la empresa, para quién y en qué situaciones.
Las propuestas comerciales clave que expresan de forma más directa el posicionamiento que la empresa quiere adoptar.
Ofertas principalesOfertas específicas diseñadas en función de situaciones, segmentos o problemas concretos de los clientes.
Soluciones especializadasFormas más sencillas para que los clientes entablen una relación con la empresa y descubran el valor que esta ofrece.
Productos básicosUna experiencia clave que mejora los resultados sin necesidad de definir toda la posición en el mercado.
Capacidades de apoyoOfertas lógicas que suponen el siguiente paso y que aumentan el valor una vez que se ha consolidado la posición principal.
Ofertas de ampliaciónUn solo eslogan no puede abarcar todas las decisiones comerciales. La empresa, la categoría, la oferta, el segmento y la situación del cliente pueden requerir cada uno un nivel diferente de explicación, sin dejar de reforzar el mismo posicionamiento.
La arquitectura del mensaje convierte la posición estratégica en una jerarquía coherente de lo que hay que entender primero, lo que hay que demostrar y lo que debe cambiar según el público o el contexto.
Lo primero no es la redacción publicitaria. El texto gana fuerza cuando la posición estratégica que lo sustenta ya está clara.
Los resultados se eligen en función de la decisión empresarial. Un problema de posicionamiento específico puede requerir un enfoque más limitado, mientras que el reposicionamiento o el trabajo en una categoría concreta pueden implicar un análisis más profundo del mercado y de la competencia.
El objetivo no es tener una presentación llena de adjetivos. Se trata de una estructura estratégica práctica que sirva de guía para las ofertas, los mensajes, la visibilidad, la arquitectura de la web y la ejecución.
No todos los proyectos incluyen todos los resultados. El alcance depende de la decisión, de la documentación necesaria y del nivel de cambio que se esté barajando.
Empezamos por el mercado, no por el texto. La demanda, la competencia y las prioridades de los clientes marcan el contexto. A partir de ahí, el posicionamiento, la categoría y la estructura de la oferta definen la decisión estratégica que el mensaje y la ejecución deben reforzar.
Una posición bien definida establece límites. Permite determinar qué clientes, categorías, reclamaciones, ofertas y oportunidades deben recibir menos atención, de modo que los recursos se concentren en aquellas áreas en las que la empresa tiene más posibilidades de triunfar.
El cargo antes que el ascenso.
Pruebas antes que adjetivos.
La elección antes que la expansión.
Si no está claro cuál es el problema de fondo, el diagnóstico MAXPRIMACY puede determinar si la limitación viene dada por la demanda, la competencia, el posicionamiento, la visibilidad, la estructura de la oferta o una combinación de todos ellos.
Cuéntanos qué es lo que el mercado no entiende bien ahora mismo, con qué competidores te comparan o qué reposicionamiento estratégico estás barajando.